Quiénes somos - FUNDALMA

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¿Quiénes somos?
FUNDALMA se constituyó en abril de 1989 y obtuvo la personería jurídica el 13 de junio de 1991, para dar cobertura y amparo a la escuela de educación especial La Casa de María que funcionaba desde 1989. Esta escuela se fundó como consecuencia del nacimiento de María Rela, una nena con síndrome de Down.
Desde los inicios, los que constituimos la institución concebimos la integración como único camino de nuestro accionar docente, en procura de la construcción de la cultura de la diversidad. El proyecto institucional establece como premisa a aceptar por las familias que soliciten el ingreso a la comunidad educativa el lema que expresa el ideario fundacional: Un mundo para todos.
La Casa de María inició su marcha con dos alumnos: María y Ariel atendidos por ocho docentes. Finalizó el ciclo lectivo con diez alumnos.
Durante los años 1989, 1990 y 1991, al tiempo que aumentaba la matrícula, realizamos actividades de divulgación, de información y de reflexión sobre la temática de la discapacidad, la diversidad y la integración en la comunidad circundante; intentamos acuerdos con instituciones educativas zonales para integrar a los alumnos de la escuela especial en el sistema educativo general básico, pero la rigidez de algunas normas, reglamentaciones y funcionarios, el temor a la problemática por parte de los docentes de la rama general básica, motivado sin duda, por la falta de capacitación en el tema durante la formación profesional y la dificultad intrínseca de la problemática de la diversidad que requiere procesos de reflexión lentos y continuados, promovieron en la FUNDACIÓN la discusión acerca de la apertura de una escuela primaria común.
La polémica se resolvió con la apertura de la escuela Juana Azurduy que inició su camino en marzo de 1992 con tres alumnos.
Ambas instituciones funcionaron compartiendo el espacio físico durante 1992 y 1993. El espacio geográfico común favoreció la comunión de otros espacios no tan fáciles de unificar como el primero: la percepción diaria de la discapacidad, la relación afectiva, el juego continuo entre amor-permisividad-exigencia, la potencialidad y la carencia, la evolución familiar, el lugar recreativo y social, los símbolos patrios.
Fue un aprendizaje lento y gratificante que nos convenció de que el camino elegido y esbozado iba transformando la madeja inicial de dudas y zozobras en un sólido ovillo de compactas realidades con cuya lana empezábamos a urdir la trama de nuestro tejido personal como institución.
Fueron años de búsqueda de modelo y consolidación de la postura con respecto a la problemática. Convinimos en que el ideario institucional podría resumirse de la siguiente manera:
Defensa de la cultura de la diversidad en búsqueda de calidad de vida para todos.

“Hablar de integración escolar es entrar en una de las vanguardias educativas que más esperanza y aliento nos puede proporcionar para la construcción del hombre multirracial, comprensivo y tolerante del siguiente milenio, en un momento histórico en el que el proceso de desideologización amenaza y se cierne como la Espada de Damócles sobre las personas más necesitadas. La integración escolar es una ruptura epistemológica, es una nueva cultura abierta y flexible, innovadora y humanizadora, que favorece que los niños aprendan a ser ciudadanos democráticos más orientados a la colectividad que a la individualización y capaces de aceptar y convivir, no solamente con niños de distintas razas y nacionalidades sino con los niños que presentan handicaps. La integración escolar debe ser motor de cambio y de innovación educativa”.
MELERO, M. / GUERRERO, M.: Lecturas sobre integración escolar y social

FUNDALMA encomienda el diseño de su proyecto de integración escolar del discapacitado mental, luego de haber trabajado durante años por la integración social del mismo a la profesora Adriana Reggiani, quien dirigía desde 1989 la escuela especial. El proyecto se puso en marcha en el año 1995.
La postura básica, principio rector de la tarea, es considerar quizás en oposición a cierta tendencia en boga, que la integración escolar del discapacitado mental debe ser posterior a su integración social porque todos somos habitantes del planeta antes que alumnos de instituciones escolares y los derechos de integración nos asisten mucho antes de ingresar a una escuela.

La postura de colocar a la escuela como primera institución integradora es sin duda una estrategia de abandono por parte de los gobiernos de turno, que delegan las obligaciones de asistencia social que deben a sus gobernados.
Sumemos a esto que muchas discapacidades mentales solo se detectan frente a las exigencias escolares y si las familias y los niños no gozan de servicios de prevención sanitaria y social no detectarán las discapacidades hasta la edad de ingreso escolar, lo que genera en un altísimo porcentaje de casos, retrasos difíciles de revertir.
La escuela debe ser un espacio integrador, sin ninguna duda pero no debe ser ni el primero ni el único. La FUNDACIÓN no delega responsabilidad pero no asume las que no debe ni puede cumplir: dirige instituciones escolares, no quiere ni debe invadir ni suplir al estado ni a la familia.
Aclaremos antes de continuar el subrayado de la palabra mental. Consideramos que la problemática de esta discapacidad es singularmente distinta a la de las discapacidades motoras o sensoriales. Frente a patologías de esa índole no se nos ocurre pensar en otra situación escolar que no sea la escuela común, ya que las adecuaciones curriculares competen a las instituciones y generalmente se resuelven con facilidad gracias a los adelantos tecnológicos.
Cuando aparece el componente mental, la problemática se complica, es necesario detenerse a reflexionar acerca de un aspecto más complejo y profundo que obliga a asumir un compromiso filosófico. ¿Qué entendemos por normalización e integración del discapacitado mental? o para tocar más el fondo ¿Qué entendemos por normalidad?
La norma es la mayoría, es la franja en la que cae el mayor número de los elementos testeados, por un test diseñado desde la norma. Los que caen en esa franja son normales. Los que quedan fuera a-normales.
Se presenta entonces, la opción
  • 1.- Normalizar es lograr que el discapacitado se parezca lo más posible a las condiciones fijadas por la norma.
  • 2.- Normalizar es aceptar al discapacitado con sus características individuales y garantizarle los mismos derechos que se garantizan a la norma.
Sin ninguna duda FUNDALMA optó por la segunda postura y desde allí realiza a diario su labor.
El trabajo diario nos enseñó que la aceptada dicotomía normal vs. especial, no presenta fronteras tan netas y claras como permitiría creer una mirada superficial. Todos somos seres especiales más allá de nuestras competencias personales y todos somos diferentes: lo normal de la vida es la diferencia, y en ello radica su mayor riqueza.
Son las diferencias las que nos constituyen como seres únicos. La diferencia, aunque represente una carga para el logro de las competencias deseadas es una realidad y es un derecho de la existencia.
La FUNDACIÓN está embarcada de lleno en la lucha por la inclusión de la diversidad en el modelo educativo tradicional y en el exitista y marginador esquema social. Nuestro proyecto fundacional apunta, respondiendo al lema Un mundo para todos, a poner en marcha  las estrategias y metodologías necesarias en todos los ámbitos de la vida para construir la cultura de la diversidad.
Intentamos esto cobijados por la presencia de la vida pequeña y breve de María Rela, y de las histórica y científicamente gloriosas de Juana Azurduy y María Curie, porque estos destinos particulares, absolutamente disímiles, simbolizan los de todos los seres humanos que cruzamos el tiempo.
Intentamos, a su sombra construir un lugar para cada uno, independientemente de los dones que hayamos recibido al nacer.
Reggiani, Adriana: Documentos fundacionales

LA CASA DE MARIA
NIVEL SECUNDARIO
NIVEL PRIMARIO
DIEGEP 3875
Edificio Central: Virgen de Luján 3785, Moreno.

Matías Gutierrez
Director

Email Institucional
Creada por D.P
DIEGEP 3285
Edificio Central: Virgen de Luján 3770, Moreno.

Patricia Martin
Directora

Email Institucional
DIEGEP 7973
Edificio Central: Boulogne Sur Mer 3640, Moreno.

Laura Molina
Directora

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